Estados Unidos desata la ilusión mundialista con una goleada contundente sobre Paraguay
Estados Unidos no pudo haber pedido un mejor comienzo en la Copa del Mundo 2026. Ante más de 70 mil aficionados en el Estadio de Los Ángeles, el conjunto dirigido por Mauricio Pochettino derrotó con autoridad 4-1 a Paraguay.

La selección de Estados Unidos no pudo haber pedido un mejor comienzo en la Copa del Mundo 2026. Ante más de 70 mil aficionados en el Estadio de Los Ángeles, el conjunto dirigido por Mauricio Pochettino derrotó con autoridad 4-1 a Paraguay y envió un mensaje claro al resto de participantes: los anfitriones están listos para competir con los mejores del mundo.
Desde los primeros minutos quedó claro que los estadounidenses salieron decididos a imponer condiciones. Con Christian Pulisic como conductor ofensivo y Folarin Balogun atacando constantemente los espacios, Estados Unidos comenzó a generar peligro sobre una defensa paraguaya que nunca logró acomodarse al ritmo del partido. La presión alta y la velocidad en las transiciones marcaron la diferencia desde el inicio.
El primer gol llegó apenas al minuto siete. Una jugada iniciada por Pulisic terminó en un desafortunado autogol del paraguayo Damián Bobadilla, quien desvió el balón hacia su propia portería cuando intentaba rechazar un centro peligroso. El tanto desató la euforia en las gradas y permitió que Estados Unidos jugara con mayor tranquilidad.
La ventaja se amplió al minuto 31 gracias a una brillante combinación ofensiva. Pulisic rompió líneas por la banda izquierda y sirvió un pase perfecto para Balogun, quien definió con precisión para colocar el 2-0. El delantero volvió a aparecer en el tiempo agregado de la primera mitad para firmar su doblete con una gran definición dentro del área, enviando a los locales al descanso con una cómoda ventaja de tres goles.
La primera mitad fue considerada por varios analistas como una de las mejores exhibiciones colectivas de la selección estadounidense en una Copa del Mundo. El mediocampo dominó la posesión, la defensa neutralizó cualquier intento ofensivo paraguayo y la movilidad de Balogun, Tillman y McKennie generó constantes problemas para el rival.
En el segundo tiempo, Estados Unidos bajó ligeramente la intensidad y Paraguay encontró espacios para reaccionar. El descuento llegó al minuto 73 por intermedio de Maurício, quien aprovechó una desatención defensiva para vencer al guardameta Matt Freese y colocar el marcador 3-1. Durante algunos minutos pareció que los sudamericanos podían acercarse aún más, pero la reacción estadounidense fue inmediata.
El técnico Mauricio Pochettino realizó varios ajustes desde el banquillo y el equipo recuperó el control del encuentro. Ya en tiempo de descuento, Gio Reyna recibió un balón en la frontal del área y definió con enorme calidad para sentenciar el definitivo 4-1. El gol coronó una actuación brillante de un equipo que mostró madurez, confianza y una identidad futbolística muy clara.